El milagro reiterado

No hace falta decirlo, es el milagro que se produce tras cada una de las elecciones que en este país acontecen.

Ayer, en lo que ya estoy constituyendo en costumbre, intenté y conseguí, no poner ninguna emisora de radio o televisión nacional, para que no me dieran la vara con las noticias vascogallegas, pero esta mañana nada más intentar saber cómo sigue el país, el bombardeo sobre el tema ha sido inenarrable. Esto, a pesar de que ha salido lo que todo el mundo presumía iba a salir. Es más, si miras hacia atrás sin ira, notas que la única incógnita era saber el calibre del tortazo que se iba a llevar don Pedro. Al final se ha llevado uno bastante hermoso, pero para su alegría, puede exhibir músculo por estar consiguiendo un record personal frente a un pepero; ya ha conseguido igualar o casi superar la marca del señor Arenas en el PP, la de perder todas las elecciones a las que se presenta. Eso en realidad no es fácil, si ambos partidos fueran europeos, a la primera o cómo máximo segunda elección perdida, los habrían tirado al pozo del olvido, pero como esto es España, y ya sabemos que Spain is different, aquí, pierden una elección y les suben el sueldo.

De los demás, cada cual en su línea, ahora vendrán los chalaneos en el País Vasco para venderles los escaños que le faltan, por todos los partidos que han sacado algo que vender. Los más perjudicados son los de C’s, pero es que nadie podía esperar que estos, que están en continua confrontación con los independentistas, fueran a sacar nada en esas comunidades. Por tanto, mejor dejar los análisis generales a los que lo saben todo en las tertulias televisivas y radiofónicas.

En ninguna de ellas, a mi parecer, han dado con el quid del problema del PSOE, un partido necesario que algunos se han empeñado en cargarse. Creo que su gran problema es que navega entre dos figuras aparentemente intocables. Una, la de don Pedro que es de los que no dimiten ni a punta de pistola. Por otra parte, la otra, doña Susana, a la que le repugna presentarse a cualquier elección, ya que ella aspira a lo que siempre le ha pasado, elección digital y/o aclamación popular unánime. Mientras no se quiten de en medio estos dos puntos de vista, poco tienen que hacer.

Así que, aparte de esas elecciones y sus regüeldos, nada más ha habido interesante en el resto del país, naturalmente dejando aparte el tremendo hecho de que ayer tarde don Cristiano Ronaldo se disgustara con su entrenador por cambiarlo No obstante, rebuscando, he encontrado otro sinvergüenza que al menos se distingue por su originalidad. El pollo se llama  Jenaro, la prensa le apoda “el escurridizo”, y hace ocho años se largó, haciéndose el muerto, con una ex miss paraguaya, dejando en casa a un hijo, a su mujer embarazada de otra criatura, y unos pocos de pufos. Ha andado por ahí haciéndose llamar (discretamente) Álvaro Domecq. Ahora lo han pillado en Hungría donde había vuelto a cambiar de compañera, ahora una azafata… con pasta de familia. Este va a dar mucho juego en los próximos días.

Mañana espero que volvamos a aterrizar en el mundo natural.

Hasta mañana.           Pepeprado

Pepeprado
Escrito por Pepeprado
De Málaga, España