Eso de los referéndums

Antes, la feliz noticia de que don Donald de USA también es de los que no pagan sus impuestos. En realidad a este le pusieron el nombre equivocado, se tenía que haber llamado Tío Gilito.

Los catalanes de la CUP y compañía, andan totalmente emocionados pensando que don Puigdemont les va a hacer un referéndum a medida. No se dan cuenta que esas consultas las carga el diablo, como bien sufrió en sus carnes el antiguo mandamás británico con su Brexit.

Ahora, los colombianos le han dicho que no, a eso de que los asesinos y las victimas constituyan un tribunal al 50% para juzgar sus barbaridades.

Tampoco los húngaros han hecho feliz a su presidente, tumbándole a don Orban sus ganas de quitar de en medio a refugiados, a su antojo.

Para terminar, don Pedro. Intentó, hacerse unas urnas a medida en su reunión, y la jaca le salió jaco. Este hombre es un lince escogiendo subordinados, porque don Luena es un digno émulo del señor Arenas, ha conseguido perder elecciones incluso antes de que se celebren, pero él sigue y sigue.

Quizás esta sea la razón por la que el exitoso don Pedro aún sigue diciendo que se va a presentar a las primarias (lo ha dicho en su Boletín Oficial, el Güasap). Vamos a ver, es que a este hombre ¿nadie le ha explicado que son las victorias las que fabrican líderes? Para conseguir esas victorias no es bastante con refugiarse en eso que él pomposamente llama “la militancia”. La militancia, son esas personas que tienen carnet, que en su partido (y en los demás) son cuatro gatos comparándolo con el censo del país, esos votan lo que les manden y van a dar voces a donde las manden; los simpatizantes son otros, son los que tienen aspiraciones a ser bien mandados pero no tienen obediencia ciega, por tarnto son peligrosos; los votantes son más y aún más peligrosos, son el total de la nación, y aunque se presenten a votar sólo un reducido porcentaje, son los que hacen ganar o perder elecciones, e incluso algunos tienen (tenemos) ese extraño vicio llamado pensar, lo que hace que los desvaríos de los presuntos líderes y sus ansias de mandar sean tan peligrosos para esos aspirantes.

En estas estamos, ahora para el contrito ex aspirante, su mayor problema es explicarle a su parienta que no van a ir a la  Moncloa ni de visita, y que tiene que pensar qué hacer con el traje de coronación que tenía comprado, porque a doña Susana no se lo puede vender, más que nada por cuestión de tallas.

Dejemos pues el bochornoso espectáculo de este fin de semana  y volvamos a ese mundo donde se camuflan tarjetas black, donde doña Colau multa a los bancos que tienen pisos vacíos mientras ella tiene 11 locales municipales con 44.367 m2 sin dar explicaciones, o a doña Carmena le estallan los autobuses. Esa es la vida del ciudadano que no está en la pomada de la política.

Más cerca, en Vélez, el gran susto de una bombona que podía haber sido una tragedia de clase familiar. Afortunadamente una cocinera avisó a tiempo y todo lo xodido se puede arreglar.

En la capital, como siempre, calor, turistas y gente por todos lados. La única novedad es que dicen, y quizás sea verdad, que por fin se va a abrir el Museo de Málaga y que su entrada va a ser gratis. Ya veremos.

Mañana más.

Hasta mañana.           Pepeprado

Pepeprado
Escrito por Pepeprado
De Málaga, España