Ginebra (ciudad, no botella) 1

 

En el vistazo al mundo, he visto que la oposición de Venezuela ha cortado por lo sano, y ha nombrado “otro” Tribunal Supremo. Es una pena porque si se pierde la fe en la Justicia (como está pasando en algunos lugares, y no cito ninguno…) el asunto se pone fatal.

Claro que si la Justicia funciona como en Arabia Saudí donde detienen a una mujer por llevar minifalda, el asunto es peor. Sería interesante saber qué opina de esto el colectivo de gays y lesbianas y Podemos.,

Más triste es lo de Méjico, (a mí, aunque  sea tangencialmente,  me preocupa, y casi me toca de cerca) donde se sigue sin saber nada de Pilar, la española que secuestraron hace 16 días.

Oigo y veo en la tele, que quieren meter en la cárcel a todos los hijos de Ruiz Mateos, aunque no meterán en la cárcel a los de Pujol, y, ¡Oh, sorpresa! que han entrullado a Villar (a este me niego a llamarlo señor) y a su nene. Los acusan de poco; “por presunta administración desleal, falsedad documental, corrupción entre particulares y apropiación indebida”. Total, viruta, aunque eso sí, este chiringuito lleva funcionando décadas. Al final le pondrán una multa de cuarenta eurillos y a la calle.

Políticamente, don Pedro sigue en su nube, pidiendo se le perdonen las deudas a Cataluña, cosa que va a gustar mucho en el resto de España. Lo dejo.

Ahora lo mío. Estoy en Ginebra, y por si lo dudáis, no me he traído lingotes  de oro (no tengo, no he sido político), , me he traído una botella de Larios. Es otro mundo, pero un mundo que te hace recapacitar. Pongo dos fotos, una habla solo de la evolución de los nuevos héroes. Es una estatua dedicada… a un fulano haciendo fotos con un móvil. Puede parecer una chorrada, pero en realidad es una foto fija de esta sociedad, donde todos, y me incluyo, vamos móvil en ristre haciendo fotos a todo. Aclaro, que yo antes, prefiero enterarme de donde estoy y disfrutar del momento y de la imagen que plasmarla, aunque sé que la gran mayoría pasa por, lugares, museos y edificios, sin verlos si no es través de la pantallita.

La otra es más triste. La explico. Es el escaparate de la casa Davidoff, y lo que se ve es un cortapuros, al parecer específico para habanos cubanos, y con el precio que se ve; 1.250 francos suizos (unos 1.300 euros largos, más o menos). Es la demostración más clara y evidente de que este mundo está mal conformado. No es de recibo, que un cacharro tan prescindible cueste más que la renta anual de miles de familias en el mundo. No soy un progre de esos que creen que el mundo debe ser perfecto, esto es imposible, además soy de los que tras haberlo trabajado, me gusta vivir bien, pero estos excesos son sangrantes. Que un fulano queme tres o cuatrocientos euros en un puro mientras el hambre azota una gran parte del mundo, me parece es, lo que los antiguos decían, “tentar a Dios”. Deberíamos pensar en esto y hacer examen de conciencia.

Aparte, y aunque no lo creáis, y lo juro por Snoopy, aquí hace… terral, un calor de coj… que diria en privado. Mala suerte, me persigue el calor, o mejor, la caló….

Antes de irme, también he leído que ¿nuestro? Ayto., anda comprando la paz en Limasa a base de pagas por productividad…. Emocionante.

Hasta mañana.      Pepeprado

 

Pepeprado
Escrito por Pepeprado
De Málaga, España