Grandes ausentes

Hoy no me voy a castigar leyendo las noticias. En realidad, a veces leerlas es una pérdida de tiempo, casi todos los días son prácticamente iguales, hoy, que todo es lo previsto de antemano, menos interés aun. Me voy a parar no a lo que dicen esas noticias o a lo que sale en ellas, a Grandes Ausentes que hay en estos tiempos. No me refiero a los que por mor del virus o simplemente de su edad, han dejado este mundo, esos, por sus hechos y sus opiniones, perviven o se desvanecen, ambas cosas sin remedio, a esos hay que honrarlos u olvidarlos, no hay más.

Me refiero a esas grandes mentes y afiladas lenguas, que no ha tanto, eran el pan nuestro de cada día, que ahora, callan, quizás esperando que sus opiniones y sus predicciones pasen al olvido, a un caritativo olvido. Como es natural, la primera voz acallada, que ahora sólo frecuenta redes sociales, imagino que por personas interpuestas, es la de Ego1º el Grande, por nombre mortal, don Pedro Sánchez. No hace tanto, hacía sus ‘aló presidente’ para mostrarnos sus bondades y su clarividencia e iluminaba nuestras vidas con su presencia. No faltaba día en que su, ahora lo sabemos, maquillada faz, no se nos apareciera en carne mortal para explicarnos maravillas de su gobernanza y directamente, nos inyectara su ración de populismo interesado. Ahora, se sabe que aquí, de inyectar poco, pues no hay jeringuillas, que para mayor oprobio nos enteramos ahora que esas, las deseadas, se fabrican nada menos qué en… España, aunque se mandan todas al extranjero. Se ve no ha habido comisión pecuniaria suficiente para mantenerlas aquí. Ahora, repito, es uno de esos Grandes Ausentes de pantallas y noticieros… incluso de los de sus TeleRosaMM y la Secta. Solo sale para cantar las Illa‑­maravillas..

Jerárquicamente, que no por su real peso  gobernante, los casi reales consortes, los neoaristocráticos Marqueses de Galapagar, de los que ahora solo se sabe por sus aventuras judiciales. Pablo, otrora martillo de herejes diario, y doña Irene, que daba cada día nota de originalidad para ilustrarnos sobre su personal nivel cultural y mental, noticias siempre acompañadas de una buena subvención,  Ahora, ambos se acuartelan publicitariamente y disfrutan del Casoplón tan honestamente ganado. Con ellos, su tropa de eches, errejones, billeteros, y demás, dejan sólo al único persistente en la inquina, el de adecuado nombre, señor Rufián que mantiene públicamente el tono de la particular calidad moral de esta tropa. No hablemos de la casi totalidad de ministros y menestras qué, ya se sabe, fueron nombrados solo para estar allí, pero no para decir o hacer algo interesante, esos, lo mejor, que estén callados y reacomodando sus sillones ante el Nuevo Advenimiento.

Lo que llaman la oposición sigue en su línea, en sus pequeñas luchas intestinas, esas que desaniman a sus posibles votantes, enseñándoles el páramo en que estamos inclusos. Como no se esperaba casi nada de ellos, están cumpliendo con lo previsto. No salen demasiado en las noticias, solo quizás en el apartado de traspasos interpartidarios, donde de cuando en cuando, uno o una, se  asoma a la luz.

Aparte estos, ausencias llamativas las hay por doquier. Una, cuya voz está acallada y cuyo infausto verbo se ha evaporado, es la de “la Colau”. Aparte cambiar callejero, desmontar estatuas  y dar pasta a sus allegados, poco se sabe de ella. Posiblemente, aunque ella no lo sepa, está dando la razón a este sí, ilustre catalán, don Josep Pla, cuando dijo; “Es mucho más difícil describir que opinar. Infinitamente más. En vista de lo cual, todo el mundo opina”. Ahora que hay que describir lo que está pasando, ‘la Colau’, calla y opinará mas tarde. Hace bien. Las ausencias son tales que hasta el gran opinador cántabro, señor Revilla tiene su verbo acallado, y en nuestros lares, la otrora explosiva doña Susana brujulea entre medios afines pero sin intentar notoriedad, posiblemente para no despertar las iras de los tres grandes directores del circo, Pedro, Pablo e Iván. Es muestra de sensatez personal, no está la cosa como para jugarse las lentejas y las gambas.

Pero sobre todas estas ausencias, hay una que destella con singular brillo; la de los sindicatos. Estos, tan guerreros siempre que está al mando un Gobierno de centroderecha, o si lo quieren así, de derechas, ahora, como mandan y tienen la bolsa, los suyos, con la que está cayendo; centenares de miles de despidos; ERTEs por doquier; negocios desapareciendo día a día, etc. ahora, misteriosamente… callan como muertos. ¿Qué ha sido de ellos? ¿Cómo defienden a los currantes? ¿O es que se han acabado las mariscadas? Hay quienes dicen, están “acaparando munición y preparando grandes mega acciones callejeras… para cuando haya un Gobierno de derechas”. Mientras, como prostitutas, izas o rabizas, callan… y otorgan. Es lo que hay, es lo que echamos a faltar. Podía seguir ‘ad nauseam’, pero estoy mayor, me tengo que cuidar para no contagiarme.

Espero disculpéis la ausencia aquí de noticias, pero, las que nos dan cada día son fáciles de obtener… las reales, hay que buscarlas.

Hasta mañana,o al menos, eso espero.                       Pepeprado

Escrito por Pepeprado
De Málaga, España