Hablemos de precios

Antes de entrar en harina, ligero repaso a la actualidad, donde lo único novedoso es que hoy mezcla lo exterior y lo interior, ya que el Rubio ha llamado a don Rajoy y han echado un ratito de conversación. Que servirá para poco, pero al menos se hablan.

Dentro, mientras un jefe jubilado de la Policía sigue diciendo que los gordos enjuiciados del PP tienen cuentas en Suiza, don Puigdemont se pasa a otra parte de la actividad teatral. Ahora se convierte en experto crítico; “El juicio del 9-N es una farsa y un teatro”. Lo dice uno que de eso de farsas y teatros sabe tela del telar y que ha conseguido que lo del “España nos roba” ya se use hasta en Inglaterra donde ya dicen “España nos roba… las lechugas”.

Ya entrados en precios con lo de las lechugas, a lo que decía arriba.

Ayer, AENA, la que maneja los aeropuertos, bajó las tasas de aeropuerto a todas las aerolíneas, y pide que estas, “bajen más los precios a los consumidores”. Esto suena estupendo, pero hablando como uno que hace una semana usó de estos servicios y que antes algo sabía de aviación comercial, lo de bajar los precios… tiene un precio. En unos tiempos no tan lejanos, viajar en avión era una experiencia relativamente cómoda, llegabas al aeropuerto, facturabas y te subías a un avión, reconozcámoslo, relativamente confortable. Hoy, lo de facturar y pasar el filtro, es una aventura digna de súper héroes de película. Después, con un poco de suerte entras en un avión en el que las filas se han comido las cocinillas de las azafatas (galleys), aunque esto tiene poco importancia porque estas no tienen nada que preparar. Después, te encajas, así, literalmente encajado, en un mini asiento que no se puede reclinar, con una bandeja que si la bajas te rompe el pecho, donde tus piernas están hechas un bloque inamovible y donde ponerte el cinturón de seguridad es tarea de artistas del circo del sol. Por supuesto, de comer nada de nada, el resto, te lo pasas rezando porque no haya que hacer una evacuación rápida, porque si pasara algo, allí se tostaba hasta el tato. Todo esto, para hacer los vuelos baratos, así que si se les pide que los pongan más baratos, lo mismo suprimen al piloto, que antes era un señor preparado y que ahora es un asalariado mileurista que a veces tiene que hacer multiempleo para subsistir, y en su lugar poner un artilugio electrónico que no hable ni sienta. Por esto, cuidado con pedir seguir bajando los precios, esta aviación ya no es lo que era y raspar un poco más puede ser hasta peligroso.

Termino con esto, y miro al sur, donde en Almería, la policía ha rescatado a una niña de 13 años que se prostituía “para mantener a su hermano menor”… y para “proveer de alcohol y tabaco a su madre”, lo que hace que esta, la p… madre, escale el primer puesto del ranking de la indecencia.

En Málaga, nos vuelven a anunciar frío y lluvia a partir de mañana, cosa qué, lo de la lluvia, ya ni nos lo creemos. Y en Cártama han trincado a una banda que robaba cable de cobre. Espero que estos sean los que se llevaron los motores de mi parcelita.

Para el final, una nota triste. Se ha muerto un amigo al que no conocía personalmente pero que me alegraba las mañanas de  los primeros de año; “Muere José Luis Pérez de Arteaga, voz del Concierto de Año Nuevo en TVE”. A partir de ahora, esos conciertos van a ser diferentes. Arteaga les daba el punto perfecto, la información precisa, la prosa medida y los silencios adecuados. Una pena. Descanse en paz don José Luís.

Hasta mañana.      Pepeprado

Pepeprado
Escrito por Pepeprado
De Málaga, España