Haciendo puenting

Como el país entero parace estar haciendo puenting, quizás en solidaridad con el Tal, cuyo descanso sólo ha sido turbado por la llamada de don Richard Gere, que le ha ordenado acoger, al menos, a algún inmigrante, no me voy a calentar el coco más de la cuenta y voy a aprovechar para escribir sobre un pasmo personal.

Naturalmente, antes, felicitar a la Feria, los feriantes, los fabricantes de ladrillos y concejales esforzados. Como es natural, en los medios locales todo es magnífico y esa “pequeña discusión” a ladrillazos que sale en las noticias nacionales, sólo es una muestra más de como se ha superado la crisis del ladrillo aquí.

También mi enhorabuena a la UMA que está entre las “mejores del mundo”, más exactamente entre ‘las 801 a 900 mejores’, lo que ya es un logro, aunque sabiendo que el total de España solo ha conseguido 13 entre las 500 mejores, no desmerece tanto. En realidad, al país lo que le preocupa, es si Messi está a gusto, o si se traen a algún fulanito de fuera a golpe de millones para entretener al personal y distraer pasta.

Ahora, mi pasmo. Cosas de los veranos, y de la creencia de los dirigentes de las teles de cobertura nacional, de qué, con el verano mudamos en gilipuertas, aquí donde estoy, prácticamente a merced de esas teles, anoche por casualidad y sin haber prestad atención a lo que se me venía encima, empezó ante mis cansados ojos, un programa de ‘La 4’, que me dejó al borde del ictus mental. Allí, en esta España en la que a casi todas las féminas se les llena la boca de feminismo, gritan y vocean por el respeto de la sociedad, aparecieron una panda de presuntas señoritas que para más asombro mío, iban acompañadas de sus mamás, todas y cada una ataviadas con un gusto qué, por llamarlo caritativamente, iba de lo poligonero a lo simplemente hortera y tras los besos con el gentil presentador, al que no se le presupone peligro para esas concursantes, se dedicaron a elogiar a un maromo de esos ahora a la moda, de los que toda su inteligencia la emplean en su apariencia personal, con evidente abandono del buen gusto o el cultivo cerebral.

Después de rifarse al ciudadano, y cuando mi aturdimiento iba ya camino de la simple enajenación, el final, que yo no me vi capaz de resistir, era que el expuesto ¿caballero?, al que habían juzgado las mamás para ver si era apropiado para sus nenas, era el que escogía entre el ramillete de exaltadas féminas a cual se iba a llevar de excursión al mundo del amor que queda más fino..

Como digo, ya no pude resistir más y me cambié a ver algún asesinato o autopsia en otra cadena, pero fuíme con el ánimo conturbado y la mente febril y trastornada, más cerca del pasmo que del simple aturdimiento, porque….eso que estaban poniendo, y a hora punta, ¿no era lo más parecido a un mercado de esclavos de los de otros tiempos?, ¿no era la deshumanización del ser humano llevado hacia sus instintos más primitivos?

Entonces, todos esos rótulos que nos ponen hablando de la violencia de género, esas proclamas de la igualdad, y esas pretensiones de libertad y de cultura progresista, ¿dónde leches están?, ¿para cuándo se guardan? Tras este ataque a mi inteligencia y mi cordura y tras intentar pasar el mal trago con un par de gin-tonics, (de Larios, naturalmente) sólo me queda pedir al Señor, que el verano acabe pronto y que me libre de estos sobresaltos para los que no estoy preparado.

Quizás cuando vuelva a mi redil, con cadenas de esas que ponen documentales sobre la cría del salmón, o sobre la recuperación del lagarto verde, me pueda recuperar, pero, ahora, usando un anglicismo de estos tiempos… estoy shockado.

Lo dejo, intentare no cometer más excesos de estos.

Hasta mañana, perdón, hasta el lunes         Pepeprado

Pepeprado
Escrito por Pepeprado
De Málaga, España