Huelga forever

 

De la tragedia de los refugiados, mejor no hablar. Europa prefiere arrinconarlos y pagar por ellos con dinero a buscar una solución, que no puede ser otra que conseguir que todos estén mejor en su casa y no tengan que exiliarse. Para eso, claro, habría que ponerse en marcha, quitar dictadores, acabar con yihadistas asesinos y poner las cosas en orden. Pero claro, eso, a la progresía mundial le suena muy “extremo”. Además, habría que ensuciarse las manos. Mejor, nuestros dirigentes pagan y se quedan tranquilos.

De otra tragedia, la del niño que se tragó el mar en Asturias, he leído que la familia “se siente engañada”, porque según ellos, buscarlo desde el 8 de febrero (sin resultado) no es bastante. Al parecer nadie de la familia dice na20160308_074447da de la imprudencia de los dos mayores, que se llevaron al bebé a ver las olas de cerca. Es una pena, pero lo que no se puede es desviar la atención.

Del Lavadero Nacional, todo sigue igual, sólo que don Pedro le ha inyectado a don Alberto su odio visceral hacia don Mariano. Ya, este dice que si se va Rajoy todo es posible. Suena a falso, porque matemáticamente, hubo más gente que votó a este que a don Pedro, del que por cierto se ha sabido que ofreció a los independentistas la patita, así que lo de irse debería ser más consecuente con eso.

Vengámonos a esta aperreada ciudad. Aquí, los alegres chicos de Huelgasa han votado seguir la huelga, algunos con voces de, “se va a entera el alcalde esta Semana Santa”. Todo muy consecuente y muy conside20160308_074450rado. Esta gente, más bien gentuza, a los que todos vemos a diario paseándose en grupo sin matarse trabajando, se creen los dueños del mundo y están poniendo en riesgo los cerca de 15.000 empleos que Adecco ha calculado que podrá generar la Semana Santa. A ellos les da lo  mismo. Por cierto, yo, en todos mis años de trabajo, Nunca pude coger vacaciones en verano… y no pasaba nada.

Aparte, una noticia y una curiosidad. La noticia es que ha habido otro accidente entre un coche y el metro en el cruce en superficie del Hospital Clínico. ¿Allí no se podía haber soterrado con una tuneladora?

La curiosidad es por las fotos de la nueva tribuna. ¿Qué van a hacer con los arbolitos que andan inmersos entre los tu20160308_112512bos? Además, si, como antes, delante de la tribuna ponen un par de filas de sillas, los tronos van a tener que ir volando, porque se están comiendo la calle. Que alguien me cuente lo de los arbolitos. Lo de las sillas ya me imagino lo que van a decir; que la culpa la tiene el Café Central.

Hasta mañana.           Pepeprado

 

Pepeprado
Written by Pepeprado
De Málaga, España