Inmoralidades

Al Maúro lo han pillado con el carrito de los helados. Los mismos que le llevaron las cuentas del referéndum han aclarado qué, “como mínimo” ha inflado las cifras de participación en un millón. Claro que para poder decirlo se han tenido que ir de Venezuela.

Su amigo don Donald, es más original. No dice que no quiera inmigrantes pero los quiere, altos, guapos, con dinero, sabiendo inglés y dispuestos a prestar servicio al país. Bueno, al menos lo tiene claro; no quiere pobres, que le ensucien la foto.

Lo que si prima es la inmoralidad. Dice una noticia que un chino “pagó 8.760 euros por un vaso de whisky en un hotel suizo”. Y esto escandaliza a muchos, pero por lo visto, a casi ninguno de los exquisitos del lugar le escandaliza ese nauseabundo asunto de que a un hortera le vayan a dar 150 millones de euros por cuatro años de contrato y que para llevárselo hayan pagado 222 millones. Eso, 150+222 son 372 millones de euros, en las antiguas pesetas son 61.895.592.000, peseta arriba o abajo. Con esta pastizara se le podía dar de comer a mucha gente que se está muriendo de hambre, y/o se podría enseñar a ganarse la vida a muchos de esos que emigran de sus países porque no saben cómo ganársela in situ. Pero, no, como este fulano, que por cierto todavía no tiene las cuentas muy claras con Hacienda, le pega patadas al balón y escribe muchos tuiters horteras que hacen mucha gracia, todo el mundo callado.

Pues lo siento pero a mí me parece una inmoralidad, tanta como la que me parece que todos los medios estén babeando tras este energumenillo.

Mientras, la campaña anti turistas de los radicales catalanes ya se ha entroncado con los abertzales vascos que se apuntan a todo lo que sea hacer el bestia.

En la Cortijá, la Cámara de Cuentas pone de relieve que con don Griñán primero y con doña Susana después, al mando, se desparramaron algo más de un par de milloncejos para pagarles sueldos y casa a algunos de sus “altos cargos sanitarios”. Aquí passsa nada….

Por estas tierras, pillaron a un menor que ya empezaba a hacer la carrera de incendiario. Lo sorprendieron con un mechero y un soplete prendiendo fuego a un matorral en Churriana. Lo que aprenden de sus mayores, y, como no les pasa nada…

En la ciudad, a don Francisco, el alcalde lo han dejado solo en sus ganas de subir las tarifas del agua “para pagar obras” y su concejala multiusos, doña Teresa Porras ha tenido otra feliz idea; “Estudiaremos quitar las casetas del Centro para recuperar una feria más tradicional”. ¿Qué entiende esta criatura por “feria tradicional”?

Lo dejo, tengo obligaciones., cosas de jubilado. ¡Ah! En mi plaza ya están montando chiringuitos. Esos sí le gustan a doña Teresa.

Hasta mañana.      Pepeprado

Pepeprado
Written by Pepeprado
De Málaga, España