Mi gran duda

Va a ser más corto, luego explicaré el porqué, que es además lo que me origina mi Gran Duda. Antes, he mirado y visto que sigue la campaña nacional de intentar acoxonar al personal poniendo lo peor de cada sitio “por la salida del confinamiento”. Hablan de; “Playas llenas, botellones y rebelión en los controles: así se salta España el confinamiento”, “Los expertos advierten: ahora hay muchas más personas que pueden contagiar”, “La segunda oleada de contagios se acerca, podría llegar en breve y será peor”. Por supuesto esto en las teles da mucho juego, así las imágenes de botellones (siempre el mismo, llevan cuatro días poniéndolo) son cotidianas. Así se da carta de responsabilidad a tenernos encerrados sin más explicaciones.

Explicaciones no dan ni siquiera sobre quienes van a ser los que decidan sobre nuestras vidas; “El Gobierno oculta ilegalmente quiénes son los expertos que deciden las fases del desconfinamiento”, ahora, también sin muchas explicaciones, otro cambio de opinión gubernamental; “El Gobierno estudia cambiar los horarios de salida infantil con las CCAA por el excesivo calor en algunas zonas”.

Los ministros siguen a lo suyo, la renacida doña Calvo (o Calva) flotando, doña Yoli a cabrear al personal con sus chistes, cuchufletas y chascarrillos, sobre los parados a los que les paga… sin entender que lo malo es eso… tener parados a los que pagarles. Otro, para que parezca que hace algo, es el de Universidades y Ocurrencias, don Castell que ahora; “prepara una reforma legal para que en todos los planes de estudios se enseñe la igualdad entre hombres y mujeres”. En mi opinión, no es lo mismo tener derechos que ser iguales. Las mujeres tienen los mismos derechos, pero no son iguales a los hombres, están mucho mejor y son más listas. Todas estas maniobras no consiguen que la tropa no se les revuelva. Don Yunqueras amenaza “con dinamitar la legislatura si mantiene su alianza con Ciudadanos”, el PNV y más, se apuntan a quejarse y a los de doña Arrimadas (no me atrevo a decir ‘los de C’s’, creo hay muchos que no están por la labor) los están poniendo en cuarentena. Ha triunfado doña Inés del alma ¿mía?, no, de ellos. Para que su desgracia sea más evidente, sólo tiene una admiradora, y esta es de órdago; “Susana Díaz alaba la «generosidad» de Ciudadanos por estar «a la altura» tras apoyar el estado de alama”. ¿El beso de la Muerte? En fin todo dentro de la Nueva Normalidad Sanchísta. Pongo el parte de guerra de Málaga y a lo mío; “Málaga, 73 nuevos casos, otra muerte y 45 curados más”.

MI Gran Duda, así con mayúsculas, viene de una aventurada y aventurera  decisión. Hoy, tras 54 días encerrado, voy a echarle valor, ¡voy a salir a la calle!  Es curioso, una de las cosas que ha conseguido este Fantoche Manejado, es que nos sintamos culpables sólo por saber que vamos a relacionarnos, a dos metros, con el resto de los mortales y nunca mejor  empleado el término “mortales”. Ya se ha encargado don Simón de demostrárnoslo. Ahora, da hasta cierto miedo saber si vas a des-cumplir alguna de las cambiantes normas para la fase también cambiante y correspondiente de cada día.

Está decidido, voy a echarle valor y a salir, pero la duda, mi Gran Duda es… ¿Debo disfrazarme de deportista extremo?, ¿Tengo que arrastrar una tabla de Surf?, ¿Tengo que pedir un certificado telemático de bonhomía personal?, ¿Tengo que cantar la Internacional si me paran? Terrible, esta duda me corroe, aunque hay otras de no menor rango. Por ejemplo, en caso de necesidad perentoria de miccionar… ¿Dónde se puede acudir?, ¿Es democrático y legal llevar un orinal portátil?…

Mirémoslo por el lado bueno, hemos convertido salir a la calle a dar un paseo para mantener una mínima forma física, en una aventura apasionante. Ya no hay que ir a África a cazar leones, o al Himalaya, qué, por cierto dicen está petado de gente, a escalar. Ahora, con desescalar ese nuevo y apasionante verbo, somos unos aventureros de narices. Gracias Picapiedras e Ivanes.  Deseadme suerte, le echaré valor.   

Hasta mañana,                         Pepeprado

Pepeprado
Escrito por Pepeprado
De Málaga, España