Normalidad, de la nuestra

Por ahí fueran siguen liados buscando a los empapelados de Panamá, aunque otros tienen líos diferentes. En Brasil, aunque con mucho trabajo, avanza la posibilidad de que imputen a doña Dilma, y en Venezuela, su obediente Tribunal Supremo, ha declarado inconstitucional la Ley de Amnistía, como se esperaba.

Aquí, me voy a felicitar a mí mismo, ya que nadie más lo hace, por mis dotes de futurólogo. Conforme se va acercando el final de esta intermedio de discusiones, van apareciendo en las listas de Panamá los cercanos a la derecha, incluyendo incluso ministros actuales, aunque me da la impresión que el de ahora, ha salido más pronto porque la acusación tiene poca consistencia. Calculo que para la semana que viene, empezaran a salir nombres más sonoros, que por supuesto pueden tener influencia en que no haya elecciones, y avalen un acuerdo de la “progresía”.

Aparte y tampoco por casualidad, andamos (otra vez) pendientes de las andanzas de Mario Conde, qué, cumpliendo lo que todos los españoles pensamos en su momento, de los casi 20 años de cárcel que le echaron, sólo cumplió siete, tres de ellos en régimen abierto, y después se dedicó a gastarse la pasta que había afanado. En esto, tengo que reconocer que acertar, acertamos casi todos los españoles, cuando pensamos que aquí, todos estos grandes defraudadores y delincuentes, nunca cumplen sus penas, Los ciudadanos con un mal momento en su historial, sí, esos los cumplen hasta el final.

Y, ¡cómo no!, una nueva carmenada. Ahora, la inefable, aunque peligrosa, alcaldesa, se ha descolgado quejándose de que las 400 casas que le habían cedido los bancos, han sido… ¡okupadas! ¡Horror! Pobre doña Manuela, tragando de su propia medicina.

En la Cortijá, ahora están de feria, así que todos los dirigentes a pasear por las  casetas y a brindar a la salud de cualquiera… menos de don Pedro.

En Málaga seguimos buscando el marchamo de internacionalidad, la equiparación a las grandes ciudades del mundo. Véanse si no, todas estas noticias; Dos incendios en menos de cinco minutos se saldan con cinco coches y cinco contenedores quemados en Málaga”, “Once detenidos y 147 kilos de marihuana incautados en Málaga”, “A prisión por herir de un disparo a una menor en Cártama porque su familia le negó 40 euros”, y podríamos seguir un par de páginas más.

Mientras, el ayuntamiento sigue con sus líos con Huelgasa. Ahora uno de esos sindicalistas “de toda la vida”, ha dicho algo que es de dominio público; que en esa pseudo empresa hay (también), enchufados por los partidos políticos.

Don Francisco, muy digno, lo ha negado y le pide dé nombres. Está fresco, puede esperar sentado.

Otros de los afectados por esas huelgas, los hosteleros, que hace unos meses se distribuyeron en varios colectivos, ahora dicen que se van a volver a unir. A ver si hay carguillos para todos.

Hasta mañana.           Pepeprado

 

Pepeprado
Written by Pepeprado
De Málaga, España