Preguntas para un finde

En Yanquilandia, con toda su pasta y equipo, don Trump no ha conseguido comprarse un Tezanos; “Unos sondeos históricos arropan a Joe Biden a cinco días de las elecciones en Estados Unidos”. En Europa ahora, se busca echar la culpa a España de la segunda ola; “La cepa que vino de Italia, mutó en España y se dispersó en la segunda ola por Europa”. Dicen fue diseminada por los temporeros que trabajaron en España. En París, una cola de récord; “Los parisinos huyen de París para evitar el confinamiento provocando 700 km de atascos”.

Aquí siguen los enjuagues. Don Casado; “acelera la ruptura con Vox y explora pactos económicos con el PSOE en las autonomías”. Mientras, el clan monclovita a lo suyo; “Sánchez y sus socios consuman el golpe al Parlamento: 6 meses de estado de alarma sin control”, y siguen repartiendo pasta a los amigos. Al director ‘animalista’ de Iglesias, ese que dice que los humanos “robamos” la leche a las vacas, le han dado 4,6 millones, de ellos, 1 para; “estudios sobre maltrato y «ataques de lobos»”. La única fisura es que PSOE y Unidas Podemos, rompen el consenso de 2018 por la asignatura nada menos que de ¡Ética! La que sigue fiel, es doña Dolores; “la Fiscalía de Delgado se queja al juez de que ha dado «excesivos» poderes a la Policía para investigar a Podemos”. Para el final, la nota pintoresca de la señora Marquesa; “Irene Montero justifica la expulsión de Teresa Rodríguez durante su baja maternal: “La política no para mientras estamos de permiso”. ¿Ética?

Las preguntas. Hace poco he visto una pregunta que no he sabido contestar. Esta; “si la Policía puede entrar a desalojar, multar o incluso detener  a gente en un piso por estar de fiesta… ¿Porqué no pueden entrar en una casa okupada?”  Otras me asaltan al saber que pasan estas cosas. Por ejemplo, PS se fue al Vaticano a visitar a un señor de 83 años, y ni Él, Pedro, su Divina Persona, ni nadie de su séquito iban enmascarados. Allí sólo la Guardia Vaticana cumplía las normas.  Otra, el día de la moción de censura, sí, esa que va a enterrar a Casado, un montón de diputados vistos y fotografiados reunidos en comandita, fuera del edificio ¡fumando! y de chascarrillos. Por supuesto, todos sin mascarillas y amontonados, sin eso que llaman la “distancia social”. Más, mejor no hablar de esa fiesta en las que 150 asistentes, entre los que había varios ministros, se reunieron para cuchipanda en total felicidad y alegría. Hoy mismo, sale la noticia que doña Calvo, para saltarse eso del confinamiento a que obligan a Madrid; “se monta una visita a unas obras a 300 metros de su casa en Córdoba”. Así se fabrica una coartada. Todo esto cuando te dicen que pueden entrar en tu casa y si sois más de seis de familia, te pueden multar o incluso encerrar. También noticia de hoy, local, de Málaga, “La policía denuncia a universitarios que iban a pasar el puente en sus pueblos de origen”.

Todas estas preguntas que me surgen, me hacen dudar de eso de “todos somos iguales ante la ley”, o… lo que es peor, que estos políticos tienen información privilegiada, muy distinta de la coercitiva que difunden, que hace sepan cuándo y dónde podemos contagiarnos… nosotros, pero que ellos han conseguido algún tipo de inmunidad. Me resulta curioso que los “contagios” entre políticos, especialmente del Gobierno, han sido mínimos y de muy, pero que muy, corta duración, lo que me hace sospechar de una teatralización de esos “contagios” para salvar la cara. No se sabe de ninguno, o ninguna, a los que haya dejado secuelas o le haya durado la infección más de unos pocos días. Sería una buena explicación del porqué se dan normas que tenemos que cumplir los ciudadanos, que a ellos no les afectan. Pensadlo.

Antes de irme, (esta vez sí me acuerdo, es finde) la noticia local incide sobre lo de arriba; “La Guardia Civil establece controles en las principales carreteras de acceso a la provincia de Málaga”. Y una noticia sobre lo dislocado de estos tiempos; “Juan Manuel, padre de Amelia, se equivocó, o lo equivocaron, de hija”. Fue a recoger a su hija de un colegio de Calella en Barcelona, tras dos años sin verla por problemas con su pareja. Le dieron otra niña de cuatro años, con el mismo nombre y él se la llevó. Cuando llegaron los padres de esta otra, se lio el taco, y a don JM hasta lo detuvieron. Al final todo se aclaró. Tiempos locos.

Hasta el lunes,                         Pepeprado

Pepeprado
Escrito por Pepeprado
De Málaga, España