Prenavidad

Estamos casi en la Nochebuena, bueno, en la antigua Nochebuena, que este año va a ser la Nochecomopuedas, y, la verdad, no tengo ganas de ver periódicos ni telediarios domesticados. No obstante, mientras desayunaba la tele me ha inyectado “buenas noticias”, Así, me he enterado que al menos 3.000 españoles, de los buenos, de los currantes, van a pasar esta fiesta en su camión en la frontera de don Boris, al que parece que la única desgracia que le queda por pasar, es que Pedro y Pablo pidan la nacionalidad inglesa, que hay otros españoles a los que no dejan salir porque les falta la PCR o la HIK, o cualquieras otras siglas que hagan falta.

Pero no importa, ayer mismo, la menestra de la Verdad Verdadera, nos iluminó diciéndonos nos había tocado la Lotería a todos, porque, ¡loor y gloria a los “compañeros de viaje”!, habían terminado de aprobar los ‘sus’ presupuestos. Yo he mirado en mi cuenta corriente, que cada vez es más corriente, como las vustras, tanto que propongo a los bancos llamarlas a partir de ahora “cuentas salientes”, porque la poca pasta que haya se sale por las costuras. O sea, que a mí esta lotería de la vicemenestra no me ha tocado. La otra tampoco. No he mirado los décimos, pero he visto que en la puerta de mi casa no hay periodistas para sacarme en los telediarios bebiendo champán, cosa qué, por cierto, nunca bebo, y eso es suficiente para saber que del Gordo nada de nada. Ni de lo gorditos, las pedreas, las pedradas etc.…

También me entero de refilón que eso que llaman la Operación Kitchen, ahora está salvada. Van a controlar la investigación sanchístas y podemitas, así que sin necesidad de espera, ya sabemos lo que van a descubrir, así ahorramos tiempo en lecturas dirigidas. Lo que sí he visto (lo siento, el Menesterio particular de doña Irene me tiene enganchado), es el nuevo ataque a los escasos machos que van (o vamos) quedando en este país. Según estos, usando su proverbial finura dialéctica, en eso de los bailes entremezclados de hombres y mujeres, cuando la cosa está animada, la chica dice; “Estoy bailando y ellos vienen con su cebolleta”. Dicen los menestrales que esto tiene relación con… ¡oído al dato!; “una heterodesignación racista», y una  «cosificación sexual en el sistema patriarcal»”. Impagable. Es un precioso y preciso ejercicio de investigación sociológica que seguro nos ha debido salir barato.

En fin, qué repito, sólo con estos refilones de la actualidad ya me veo desbordado y desarbolado, prefiero airearme a castigarme y castigaros con una lectura más detenida de los papeles públicos, no sea que me amargue en demasía y después la pago con otros, por ejemplo, vosotros mis descarriados lectores. En Málaga tampoco ha tocado el Gordo, así, que lo mismo bajo a darme una vuelta porque no habrá periodistas micrófono en ristre buscando a ver a quien le ha tocado la china, en vez de la pedrea, de currar en Navidad.

Creo que a causa de cómo han caído las fechas en estas fiestas, no me pondré a las teclas hasta el venturosos día 28, día de los Inocentes, así qué, Feliz Navidad, pasadlo bien, si os dejan, y me despido hasta entonces…

                  …o al menos, eso espero.                       Pepeprado

Pepeprado
Escrito por Pepeprado
De Málaga, España