Pues empieza bien

Ester mes de Junio empieza regular. Don Trump va a mandar al carajo (dejémonos de finuras) el intento de arreglar el clima. Pero no hay que preocuparse, desde España vamos a contrarrestarlo al pedir “la declaración del espeto de sardinas como Patrimonio de la Humanidad”. En UK, doña There se va a hacer un Mas y ha convocado unas elecciones que la pueden mandar también a donde Trump manda lo anterior. Y, ¿cómo no?, aprovechando el desbarajuste, el Maúro se ha aprobado su constitución particular.

Aquí, una cosa que hasta ayer me parecía simplemente otra chorrada temporal, me enteré que no es temporal, nos la quieren ‘colocar’ por tripas y si anestesia. Me refiero a esos muñequitos, al estilo de los comecocos, que ahora resulta son un monumento cultural de primer orden. Lo que ya me puso a cien, fue escuchar al señor Fernando Francés, Director digital del CAC, que ensalzaba los muñequitos, hablaba que tenerlos por aquí es “un honor” y para reconvenir al obispado que no lo quiere en su fachada, largó este pufo; “A lo mejor la obra de Invader tiene más importancia que el Palacio Episcopal”.

Aparte ya estemos acostumbrados a estos neo progres que babean ante cualquier caradura que monte un número extraño, hay algo que tendrían que explicarnos el tal don Fernando y el ayuntamiento.

Cuando alguien tiene un edificio, grande o pequeño, paga su IBI, si tiene unos añitos y se lo han declarado de interés cultural, encima no puede hacer ninguna alteración que “dañe” las fachadas, creo yo, también algún derecho tendrá sobre esos edificios a los que incluso para pintarlos tiene que pedir permiso y “presentar” el plan de colores sobre esas fachadas, y no es de recibo que ningún presunto artista o ayuntamiento, dispongas de ellas libremente y sin contar con la propiedad.

Pero, no, según este líder de la progresía y faro de la cultura subvencionada, aquí, los bendecidos por su particular gusto y finura estética, tienen un sobre derecho sobre todo lo anterior, son ellos los que deciden lo que es bueno o malo y lo que el pueblo bajo está en condiciones de apreciar o no. Por tanto, ve normal, anteponer la importancia de unos monigotes que cualquier niño de seis o siete años con unos rotuladores y un papel cuadriculado pueden hacer, sobre un edificio de 1762 “uno de los mejores ejemplos de la arquitectura civil malagueña”.

La pregunta es pues, ¿quién manda aquí? ¿La ley o don Fernando Francés, y sus pelotilleros? Por cierto, al hablar de ley, incluso la Policía Local “en un informe, considera que Invader ha podido cometer un delito de daños”. Nada importa, sólo la Progresía Rampante.

Dejando esto, han mandado al trullo a las dos bestias de Marbella, pero uno de ellos, con soltar una cierta cantidad que para nosotros puede ser importante  pero que para esta gente es viruta, puede esquivar el talego.

Para desintoxicarme de esto, me leo una noticias estupenda; “Un conductor borracho aparca en una calle peatonal de Sevilla creyendo que es Badajoz”. Fantástico, el fulanito que “cuadriplicaba la tasa de alcohol”, llegó hasta Sevilla sin que nadie se diera cuenta de que iba totalmente turuta. Después, a los que se toman dos cervezas los empapelan ipso facto. Que cosas, tío.

Hasta mañana.      Pepeprado

Pepeprado
Escrito por Pepeprado
De Málaga, España