¡Qué lástima!

Ver y oír el comportamiento de nuestros preclaros líderes, que parecen empeñados en tenernos en una eterna campaña electoral, y que anteponen sus ombligos a cualquier bien para el país, vistas también las aptitudes y actitudes de muchos de esos dirigentes de eso que llaman las autonomías y que don Vizcaíno Casas denominó las autonosuyas, no he podio más que recordar estos versos de don León Felipe;

        ¡Qué lástima

que yo no pueda cantar a la usanza

de este tiempo lo mismo que los poetas de hoy cantan!

¡Qué lástima

que yo no pueda cantar con voz engolada

esas brillantes romanzas

a las glorias de mi patria!

¡Qué lástima que yo no tenga patria! 

Y es que entre unos y otros nos están quitando el sentido de patria, de hogar común de todos. No olvidemos que fueron incluso incapaces de aceptar una letra para el himno y que hay algunos que le hacen la peseta a ese huérfano himno, aunque después pasan por caja para cobrar. Ahora es más importante tener sentido de tribu, porque así el jefecillo de cada tribu se siente más importante. Es verdad… es una lástima.

Y las noticias lo confirman. El Ministro Fernández empapela a su Jefa de la DGT; los de Podemos, cuyo líder lo es en mala educación, y que piensa que llegar tarde a las citas es una muestra de poderío, boicotean una comisión de investigación en el Parlament por el caso Termyca; Convèrgencia en un caso de afinidad espiritual, se financiaba a través de los contratos de las y los basuras; la Jefa de la Cortijá, maestra en promesas, ahora jura por Boabdil que las urgencias del CHARE abrirán en octubre y los quirófanos a principios de año que viene, por supuesto se olvida que la ampliación de las urgencias de Carlos Haya ya va un año retrasada, pero eso no importa, se vuelve a prometer algo y punto. Y así podríamos seguir, y así cada día, y así cada ciudad y así cada pueblo. Lo repito…. una lástima.

Por cierto, tengo una duda (otra), y esta es, si ese nuevo partido llamado Partit Demòcrata Català, tiene derecho a estar en el nuevo Parlamento español, porque, que yo sepa, ese partido no se ha presentado a las elecciones, y seguro que estos, cobrar, van a querer cobrar. Lo que vaya a pasar con la antigua Convèrgencia es otra cosa, y también me gustaría saber, si simplemente con cambiarle el nombre, los jueces van a archivar las fechorías hechas con el nombre antiguo. En Cataluña me imagino que sí, para eso tienen jueces de cabecera, pero ¿y en el resto del país?

Para terminar, me iré a problemas de otros. Los británicos que viven, por cierto opíparamente, no quieren perder nada. Quieren ser; “españoles, europeos y británicos”. Mira que bien.

A mí también me gustaría ser alto, guapo y ricachón, pero parece que todo no se puede tener, hay que conformarse con lo que hay, en mi caso bajito, presentable y superviviente.

Hasta mañana.           Pepeprado

Pepeprado
Escrito por Pepeprado
De Málaga, España