¡Qué susto!

Mira que es difícil ya asustarse por algo. Pues bien, me ha pasado a mí al leer este titular; “La patronal catalana propone otro Estatut y un referéndum en 2019”. O sea, aún no hemos terminado con el lío actual, y estos quieren tenernos otros dos años enteros con las teles diciendo chorradas en catalán y con los más imbéciles del lugar arengando a sus enloquecidas masas. Repito, a mí que me haría feliz un mundo sin tener que aguantar a indepes vascos y catalanes (Urkullu ya quiere la independencia para los dos), pensar en otros dos años con la misma tabarra me da grima total. Lo que tiene que hacer la patronal catalana es buscarse nuevos clientes en el País Vasco, porque creo que estas Navidades lo van a tener crudo.

Este tipo de cosas son las que hacen que pueda pasar como en Alemania, donde han entrado en el Parlamento los neonazis, aunque nosotros ya tenemos a los nuestros, los neo estalinistas. Desde luego, preocupante sí que es la cosa.

Aparte esto, he usado el finde para recapacitar sobre algunas cosas actuales. Al ver la furibunda defensa que hizo una presentadora de un actor, por supuesto independentista, y que uno de sus argumentos era llamarlo “intelectual”, y dado la cantidad de manifiestos y cartas que salen a flote firmadas por “intelectuales” a la moda, me fui al diccionario a ver que decía de eso de intelectual; helo aquí;

“intelectual/ adj. Del intelecto o relativo a él: cociente intelectual. || adj. y com. Referido a quien realiza actividades que requieren preferentemente el empleo de las facultades del intelecto: en cuanto intervienen en un par de debates radiofónicos, se creen unos intelectuales./©Espasa Calpe, S.A.”.

Por tanto, llamar intelectual a un señor que solo es artista de cine, es decir que se aprende de memoria lo que tiene que recitar en una o dos escenas cada día, me parece, como mínimo aventurado.

Otra de las novedosas actualidades es eso que llaman “las novatadas”. Esto, que antes era algo mínimo y generalmente cachondo, se ha convertido ahora en una muestra de imbecilidad permanente, además de peligrosa. Esto, como todas las chorradas importadas de USA se está convirtiendo en algo habitual y qué, según los intervinientes creen… interesante. Lo malo es que esa es la juventud que tiene que sacar adelante el futuro.

Ya dentro de ese capítulo de las imbecilidades actuales, está la de las despedidas de soltero/a. Talmente parece que a esa aventura que es siempre el matrimonio, hay que ponerle un prólogo triste que consiste en hacer el chorra en público, (ir en pañales, ponerse tocados estúpidos, a veces escatológicos, etc…) y en los que además prima, gastar pasta, generalmente suministrada por papás indulgentes, para irse a hacer estas chorradas allende las fronteras de cada cual, como si hacer majaderías en otra provincia eximiera de necedad implícita, y, ¡cómo no! rendir culto a la sociedad de consumo gastándose pasta en camisetas y disfraces muy costeados.

Comprenderéis que tras estas reflexiones, mi fe en el futuro ande trasquilada y bajo mínimos. Esto… ¿tiene arreglo? Lo dudo, solo se arreglaría con cultura y esa está muy mal vista en esta sociedad.

Al empezar el día, más de lo mismo. Salen noticias de los desmanes de la SGAE, y sigue sin pasar nada.

En Málaga, tras lo del impuesto de sucesiones, ahora el Ayto. (como otros muchos) se siente atacado en su tarea esquilmadora con esa exacción chantajeadora llamada “plusvalía en las herencias”. Los ciudadanos lo último.

Hasta mañana.      Pepeprado

Pepeprado
Escrito por Pepeprado
De Málaga, España