Resumen post navideño

Ayer, lo previsible y previsto era plasmar en un somero resumen estas Navidades, extrañas, complicadas y a veces sorprendentes. Los acontecimientos de USA lo impidieron, no se podía dejar de hablar de aquello, en realidad un aviso a navegantes. Estábamos todos muy tranquilos pensando estar protegidos por la democracia, y los CDRs del Rubio del Flequillo demostraron nos pueden planchar esa tranquilidad en un plis plas. Que todo es posible, si unos desalmados se hacen con el Poder, así con mayúsculas, y nos pueden mandar al gulag para ellos sentirse los amos y colocar a amigos y compinches.  

En realidad ese susto puede ser el epílogo perfecto a estas Navidades pasadas. Las empezamos sin saber si íbamos a poder ir, incluso, a tomar café en la calle, o si los regalos los íbamos a convertir en virtuales. Afortunadamente y en cierto modo, gracias al desbarajuste gubernamental, que ha demostrado no tener ni idea sobre qué hacer en cada momento, fuimos trampeando y echando fuera el día a día con una cierta dosis mínima de libertad de movimientos. Antes de seguir, aclaro qué yo, personalmente no me quejo. He sido de los afortunados con familia a los que el Bishito ha respetado (cruzo los dedos y rezo porque siga haciéndolo). Comparándome con lo mal que lo están pasando otros, doy gracias a Dios por ello. Naturalmente he tenido malas noticias de amigos y conocidos que han caído en este combate de la vida, creo casi nadie ha sido perdonado de tener esas malas noticias cercanas. A otros amigos y familiares los tengo acuartelados sine die para no cruzarse con el mal, todos no encaramos igual la situación. No digo haya que ir a esos fiestones desmadrados que sacan en los telediarios, pero salir a dar un paseo tampoco es demasiado peligroso… si lo haces con precaución. Además, Illa e Iceta han demostrado que abrazarse a fondo no es peligroso… para ellos.

La Navidad, mal que bien, ha enseñado muchas cosas. Entre ellas la capacidad de supervivencia de muchos, que han, (o hemos), conseguido hacer una vida medianamente normal a pesar del virus y del Gobierno, que ha ido capeando la situación a su estilo, como pollo sin cabeza, porque esta, la cabeza la tenía como los avestruces, escondida en tierra para no saber nada de nada, dejando a las CCAA a su aire. La Navidad ha terminado, hasta los Reyes han venido no se sabe cómo, las más de las veces por Internet, y ahora queda por desollar este 2021 en el que están puestas las esperanzas. Queda a este soneto navideño el estrambote de las vacunaciones, asunto en el que hay desconfianza al ver el lavadero en que el ministro escapista y su portavoz, han metido al personal. Para que el tema sea más preocupante, en una de esas noticias que nunca salen en los medios, que sólo te llegan por el boca a boca, ahora por el mensajito a mensajito, cuentan que los sanitarios están al borde de sus nervios y su capacidad física, e incluso, están pensando en un ‘día sin asistencia’ para que de verdad valoremos su trabajo. Esperemos no pase, hay que mostrarles solidaridad, especialmente no molestándolos salvo en caso de extrema necesidad.

Varias comunidades del país están prácticamente confinadas, las noticias actuales parecen avisar que en Andalucía vamos por el mismo camino. Es decir, nos encerrarán a todos, excepto a los que tienen Falcon a su disposición y/o  vigilancia en sus propiedades. Esos siempre podrán hacer placentera vida normal. Esperando esto, prefiero cerrar este resumen de lo pasado y prepararme para afrontar ese incierto futuro deseándoos a todos lo mejor.

La vida y sus noticias siguen, los resultados de la última borricada trumpista ya se están viendo, quieren incapacitarlo, cosa deberían haber hecho hace años, para que dejara de meter la pata. En Europa todos los líderes, incluido el amiguísimo Boris lo abandonan. Aquí, Podemos, en su línea, está echando la culpa… a Vox. Ya mismo pedirá la cabeza del policía que disparó a la mujer, afortunadamente para todos (menos para ella) no era negra, si lo hubiera sido el lio sería mayúsculo. Mientras seguimos sufriéndolo a él y al Divino Pedro, ese remedo de político que nos castiga cada día. Este nuevo año, nos van a enchufar subidas de impuestos, recortes de casi todo lo bueno, y componendas para sus enjuagues. Seguirán desembarcando votantes, futuros dirigentes, en Canarias y otros puertos. Ahora el problemón es el de las vacunas, que cuando aun no está funcionando, sí ha hecho surgir las estafas con ellas. Seguirán dejando a asesinos y otros delincuentes salir de las cárceles, y los mandamases enchufando amiguetes. Más de lo mismo, y lo que es peor, sus incondicionales, seguirán apoyándolos y sus tezanos y similares “arreglándoles” las cuentas. Nada va a cambiar. Lo único, todos vamos a disfrutar, aunque no por igual, la visita de Filomena, que se está luciendo. Con esto, sin poder decir esté alegre y confiado, me despido, esperando de corazón…, equivocarme.

Hasta el lunes,o al menos, eso espero.                       Pepeprado

Escrito por Pepeprado
De Málaga, España