¿Soy desechable?

Día de reflexión… personal. Vamos a ver, estoy cansado me cuenten en periódicos, radios y teles, el desastre de la bolsa de pensiones, me digan está en quiebra, me cuenten que los mayores, que hemos currado lo nuestro, somos una carga, que este, ahora democrático, país no puede soportar… y que ya, para mayor oprobio, hasta para las vacunas vamos a ser desechables.

Por una u otra razón, entre ellas no ser alcalde ni concejal del PSOE, acontece que las dichosas vacunas no van a llegar hasta nosotros. Gracias a la eficaz actuación de don Illa y Cía., no hay bastantes. He llegado a oír en una emisora, ya lo había dicho antes, aun más explicito una concejal de Tenerife, que el tope de lo que se considera aceptable para “gastar” en alguien una vacuna, llega hasta los sesenta años (60). Con más de esa edad, aunque lo adornaban, según explicaban, ya no merece la pena “desperdiciar vacunas” en esos ciudadanos, viejos, que cometieron (cometimos), el error de trabajar hasta la jubilación y después no tuvieron (tuvimos) la gentileza de morir(nos) de inmediato. Es decir, resumiendo, qué, por ejemplo yo, soy desechable.

Todo cuela sin anestesia en esta sociedad permisiva y moribunda, dejada en este país en manos de indeseables, que suman a su falta de cultura y sabiduría, una cara de hormigón de marca registrada y una moralidad rastrera. No nos engañemos, estamos al final de un tortuoso camino que hemos ido recorriendo dejando que personajes y personajas aprovechados, vayan esquilmando al país impunemente. Hay quienes dicen eso de “tenemos lo que nos merecemos”, lo que es incierto. Considero no me merezco estos gobernantes descarados y aprovechados, no he sido tan nefasto para mi país como esta gente emboscada que se beneficia cada día de que los hayamos dejado llegar hasta donde están. Sí tenemos que admitir qué, aunque no nos lo merezcamos, sí que nos lo hemos buscado. Hemos permitido, y seguimos permitiendo que cualquier bocachancla, cualquier desalmado, y desalmada, no nos olvidemos de ellas, (hay que ser igualitarios también en esto), hayan llegado a lo que han llegado gracias a votaciones, algunas de ellas, más o menos “claras”.

Así, cualquier ente inútil e improductivo, incluidos algunos y algunas, desecho de tienta y defectuosos en bachilleratos y universidades, con currículo infértil pero con asaz atrevimiento como para falsear títulos o incluso inventárselos, con yermo cacumen cerebral y suficiente desfachatez como para presentarse como salvapatrias y modelos a seguir, sean ahora los que manejan al país, al que directamente han puesto a su servicio.

Cuando nos hablan de pensiones sólo se aferran a las nuestras, a las de la gente de a pie, a los cotizantes. Siempre nos tiran a la cara las cifras actuales de estas pensiones, lo que cuestan, pero… nunca se pone el menor interés en, por ejemplo, contarnos cuanto nos cuestan las pensiones de todos los ex presidentes de algo. Una muestra, me acabo de enterar que al infame Torra, nunca votado por nadie, por unos 800 días de mandato por delegación, le quedan 92.000€ del ala, más coche, naturalmente con chófer, secretaria y oficina ¡anuales y vitalicios! Multipliquemos esto por la cantidad de exs que se autogeneran con cada elección, sumemos esto a lo que se llevan parlamentarios, nacionales, autonómicos y de generación espontánea, ministros, ministrillos y demás ralea, amén de un caterva de ‘asesores’ de algo, sólo por haber estado un mínimo de días ¿trabajando? en política en esos puestos.

Ahora, a las pensiones de la gente “normal”, restémosle las pensiones ex-gratia de la gran cantidad de colocados sin haber cotizado un solo día, léase inmigrantes ilegales futuros votantes, amigos de jerarcas y jerarquillas, y demás infiltrados en el sistema. Una vez obtenidas esas cifras, que los “preocupados” gobernantes le echen valor y miren a ver si con lo que se saca del grupo de exs y enchufados, no se puede pagar los del primer grupo ya “clarificado”, el de los cotizantes reales de a pie, cuyas pensiones han sido en realidad, una cartilla de ahorros obligatoria. Con eso, el bulo del “boquete de las pensiones”, creo estaría sobradamente colmado, no habría preocupaciones, no haría falta que a los mayores, ahora se nos considerara prescindibles ni hiciera falta una ‘eutanasia por desecho’ de vacunaciones.  

Por eso, hoy harto de desvergonzados, desfachatados y groseros de la actualidad, a los que se suman adoctrinadores y opinantes en teles y radios donde emiten sus opiniones gente a la que nunca habría ni que dejarlos cerca de un micrófono, ahora, yo, personalmente y en persona, para que la redundancia sea más efectiva, me declaro “no prescindible”. Creo sinceramente no soy yo, ni ninguno de esos “viejos” que ahora tanto molestan, los que nos estamos cargando el país. Así, que dejen de echarnos las culpas.

Lamento que esta parrafada haya salido menos alegre y jacarandosa de lo habitual, pero es que me tienen hasta …

Hasta mañana,o al menos, eso espero.                       Pepeprado

Escrito por Pepeprado
De Málaga, España