Totalmente harto

Estoy completa y totalmente harto de que nos bombardeen con noticias interesadas, que pasan por  el filtro de don Iván para saber si somos merecedores de saberlas. Últimamente, el mantra, son los niveles de contagios, en esto, se esmeran en cargar las tintas en algunas cosas, en otras se difuminan (cuando son tan evidentes que no se pueden directamente eliminar) y se pone el foco en lo que interesa… a algunos.

En estos últimos días, especialmente en los días orgullosos, aunque no se han podido esconder las aglomeraciones, sin mascarillas, sin distancia y sin vergüenza en muchos sitios, se ha simplemente ‘informado’ de ellas pero sin profundizar. Esas reuniones de miles de jóvenes “aglutinados”, han pasado si que se les hagan estadísticas ni se hable de sus consecuencias (para ellos y para los demás), pero, sirva sólo como un ejemplo máximo, los “contagios de Istán” fueron profunda profusamente estudiados, y se supo cómo se ocasionaron; “Una comida familiar y varias comuniones disparan los casos en Istán, el pueblo con mayor tasa de Andalucía”. Una de estas reuniones, ¡qué barbaridad, de 19 personas! Aclaremos que Istán es un pueblo de, naturalmente Málaga, no del norte o noreste, a 15 Km de Marbella, de menos de 2.000 habitantes, en medio de la sierra, lo que hace bastante curioso este titular de NIUS; “Istán, con una incidencia acumulada de 2.208 casos, es el municipio con peor tasa Covid de Andalucía”. Según este titular, a lo que pueden aspirar en este pueblo, es a figurar en el Libro de los Récords Gilipuertas, como “el pueblo que es capaz de tener más contagiados que habitantes”. Según estos, allí el Bishito circula en manadas, cual bisontes en las praderas de Utah.

Nadie entra a decir, de verdad, la verdad y el porqué de esas concentraciones, botellones y bombas de relojería sanitarias. La verdad es que tenemos lo que hemos estado “fabricando” hace años. Llevamos varias generaciones en las que los sucesivos planes de estudio no hacen más que menguar la autoridad de maestro, profesor, padres y tutores, años en los que eso que antes se llamaba disciplina está muy mal visto (es cosa de derechas). Para completar esa neo-educación hay la proliferación de los “Día de….”, Día del Niño, de la Niña y del Niñe, Día del Menor, Día de la Menora, Día del Joven, Día de las Jóvenes y Jóvenas, Día del Orgullo, Día de las Libertades, Día de cualquier cosa… menos del Padre o de la Madre, que esas eran conmemoraciones franquistas (del Día de la Hispanidad ni hablemos). En todas estas, se exaltan las libertades de todos y cada uno, sin el contrapeso de ningún Día de las Obligaciones. Con este machaqueo a los jóvenes desde su más tierna infancia, no olvidemos esto ya lleva años, piensan que todo le es permitido, qué todo vale… para ellos, ellas y elles. Ahora ¿qué padre va a poder prohibir a su nene/nena/o neno, ir a hacer el borrico/borrica o borrique a esas concentraciones? Tampoco va a haber ningún policía, nacional, autonómico, local o de la Red de Ferrocarriles de Vía Estrecha, que se atreva a “maltratar” a estos libérrimos chicos y chicas del momento, aunque estén sopas de todo y hasta los morros de algunas sustancias raras. No es necesario decir qué, si algún aguerrido servidor público del ¿Orden?, se atreve a multar a alguno de estos mozalbetes, cualesquiera que sea su sexo o inclinación, se está jugando el puesto, por homófobo, machista, ultra o lo que se les ocurra, y si algún juez, sin darse cuenta, tramitara la denuncia, serán los sufridos papás los que tengan que pagar la multa y no nos extrañe que ya mismo, sean padres y madres los obligados a ir a la cárcel, o al internamiento domiciliario si lo hubiere, en lugar de los festejantes, como responsables civiles subsidiarios. Todo se andará.

Hemos, unos por interés y  otros por dejadez, “fabricado” una generación que sólo tiene derechos, que todo pueden hacer, sin ninguna obligación. Que ni siquiera les da vergüenza salir en las teles admitiendo que están saltándose las normas, que sólo recurren a los padres para pedirles pasta para hacerse los tatuajes, para pagarles el viaje a Mallorca a emborracharse o para abortar cuando conviniere. Una generación que en la qué, sólo se han quedado aquí, en España, los irresponsables, mientras que los estudiosos, los héroes, que los hay, los que se han currado una carrera estudiándola a fondo y no se han conformado con la subvención obligatoria, han emigrado fuera a buscar mejores aires para desarrollar sus ideas, y conquistar sus aspiraciones, cosa que aquí solo depende de que se afilien a algún partido con poderío.

Por esto, no sólo por esta situación, sino aun más por el nivel de ocultación de ella, tras estadísticas, noticias sesgadas y entrevistas interesadas, por todo eso, estoy harto. Por eso, cada vez más me cuesta más trabajo ver, oír o leer las noticias, que además hacen que pierda el buen humor tan necesario en estos tiempos, especialmente al ver que los que mandan y cobran de nosotros, siguen a su bola, acrecentando sus cuantas corrientes. Por eso, cada vez presto menos atención a las noticias, en eso… soy cómplice de Moncloa.

Hasta mañana,o al menos, eso espero.        Pepeprado

Escrito por Pepeprado
De Málaga, España