Una verdad

Como las peripecias de don Donald, o las bravatas del Maúro me aburren, prefiero empezar con una novedad; una gran verdad encontrada en los periódicos.

Es esta; Dos de cada tres españoles están preocupados por la corrupción”. Es una gran verdad, aunque incompleta. El titular debía continuarse con esta coletilla; “el otro español que no está preocupado es porque es un político que está enchufado en ella”. Así, la escena quedaría más completa. Porque si hacemos eso tan antiguo de echar cuentas, veríamos que entre los de sueldo nacional, los autonómicos, los municipales, los sindicales, los agregados, y alguno más que se nos escapan, un tercio del país está chupando de la teta de esta vaca. Así que difícilmente saldremos de este lío, esos dos de cada tres españoles.

Contando con esta acumulación de cabezas pensantes y cuentas corrientes poco corrientes, no es de extrañar que nos persigan noticias tan pintorescas, por decir algo suave, como las que nos suministran día a día.

Hoy por ejemplo, que el PP, tras sus problemas por conseguir el poder, sigan empeñados en meter la pata situando a un señor al que pillaron con el carrito del helado, el señor Fernández Díaz en el juego, poniéndolo al frente de la Comisión de Exteriores; o que el Congreso en su afán por aplanar las cabezas pensantes de los jóvenes y jóvenas  que diría aquella, eliminando las revalidas (después vendrá la eliminación de los deberes en casa, por decreto), porque así alienando a la juventud se consigue alinearla en el frente de la simplicidad y el eslogan; también es normal que el tal ¿señor? Rufián, se dedique a despotricar contra los gastos del Congreso, mientras él usa un coche oficial para desplazarse lo que se tarda diez minutos andando; o, que se postule para Jefe, (o se postulaba, ya veremos) el señor Borrell, que se encalomaba 300.000€ de sueldo anual en Abengoa, empresa a la que por cierto dejaron en la ruina.

Dejemos este mundo de los elegidos, y bajemos al mundo de los mortales. En él, he encontrado una de esas noticias que me dan pena, la de un pobre hombre mexicano, que ostenta el dudoso honor de ser el que más pesa del mundo, unos 500 kilos. No he querido leer la noticia, porque me espanta lo que tiene que ser la vida de esta criatura. Los que tenemos la desgracia de estar gorditos, sin que ningún presunto especialista consiga quitarnos los kilos de más, sabemos de las incomodidades y el desprecio de las marcas comerciales sólo por no ser de tallas normales, comprendemos mejor a nuestros semejantes con problemas. Así que, desde aquí, mi humilde comprensión hacia este ser humano.

En nuestros lares, es decir, en Málaga y cercanías, tenemos a una presidenta de la protectora de Torroles, acusada de maltrato. Según la acusación, es una especie de doctora Mengele de los animalitos  mientras ella se ve como Cenicienta. Esperemos al final a ver en que quedan estas acusaciones.

Lo que es de chiste, es que “ahora”, diez o quince años más tarde, vayan a empezar las obras de la depuradora del Bajo Guadalhorce. Bueno, ahora es un decir, porque hablan del 2017, y de aquí a ese año (que ya es en realidad solo un par de meses mal contados) pueden pasar miles de cosas… para que las obras vuelvan a no empezar. Está claro, en las casas de los dirigentes beben agua mineral… a cargo del contribuyente.

Hasta mañana.           Pepeprado

Pepeprado
Written by Pepeprado
De Málaga, España