Va de números

Para no empezar como últimamente, me paro en esta cifra; “57,3 millones este año”. Es una barbaridad, pero es el número de turistas que nos han visitado este año. Una cifra ya muy lejos de aquella de 1.999.999 que lamentaban los Stop en su canción. Han pasado sólo unos añitos desde aquel 1967, y ya esa cifra de dos millones ha quedado como algo doméstico, para los que visitan una localidad o una ciudad solamente. Para festejarlo, en algunos sitios, a estos casi 58 millones los quieren echar. Listos que son ellos, después ya verían como compensar las pérdidas.

De la paranoia catalanista solo dejar en claro que ya han llegado al fondo de la inmoralidad al usar, lo repito “usar”, a los niños para sus fines.

Mientras, han salido las cuentas, hoy vamos de números, y esa Generalitat que dice que les robamos, debe al Estado, es decir a todos nosotros, “52.500 millones, el doble que Andalucía”. De estos, seguro que algunos están en las cuentas de la Sagrada Familia, no la de la iglesia, sino la de los pujolines que es así como se autodenominaban en Andorra, elevados por sí mismos a la santidad.

Pero nada de esto tiene importancia, para ellos solo hay una gran incógnita; “¿Qué pasaría con el Barça en una Cataluña separada de España?” ¿Renovaría Messi? ¿Jugaría Suárez contra el Mollerusa? Esa es la gran cuestión.

El resto de España sigue dándonos muestras de a que punto tan bajo ha caído esta sociedad. En León, más concretamente en su Universidad, en aquella ciudad donde alumbraron mentes como la de Fray Luis, ahora… se hacen subastas de novatos en pelotas y la Universidad parece no enterarse de nada. Como primera medida habría que expulsar a todos los que estaban en esas novatadas ‘ad aeternam’. Después se vería qué hacer con los demás, pero desde luego la caída en la estima de esa Universidad va a ser de las de campeonato.  

Hay sin embargo quien se autolastíma (no en el sentido de lesionarse, sino en el de darse lástima a sí mismo) pero, claro, sin hablar de arrepentirse, ni de las amenazas a los que iba a defenestrar si no lo votaban; el ex señor Villar; “Ángel María Villar, hundido: “Soy como un apestado”. No, es Vd. como un delincuente, que es peor, pero… sigue sin dimitir, o sea que piensa volver al pesebre y estará rumiando su venganza.

De por ahí fuera ha aparecido una noticia espeluznante. En Alemania unos criminales están envenenando tarritos de comida infantil y colocándolos en los supermercados. Todo para hacer extorsión y chantaje, en resumen; para sacar dinero.

En esto, como en muchas de nuestros asuntos nacionales, estimo que en parte es porque se ha perdido el miedo a las penas legales si los pillan. Estos Estados tan garantistas parecen olvidar que el hombre es por definición “un animal racional”. Es decir sobre lo racional y precediéndole, está el sustantivo “animal”, y en algunos, aflora esta característica antes que la de la de la racionalidad. Es una pena, pero algunos solo reaccionan ante los palos, pero es así.

Vale, de Málaga, don Antonio Banderas ya lo tiene claro. Va a montar su proyecto de forma personal y sin políticos ‘zalameros’ a su lado en el cine Alameda. También el arquitecto señor Seguí anda diciendo que tratar con los políticos es una pérdida de tiempo. Si nos lo preguntan a algunos, se habrían ahorrado tiempo y disgustos.

Hasta mañana.      Pepeprado

 

Pepeprado
Escrito por Pepeprado
De Málaga, España