Variopinto

Lo exterior nos muestra un paisaje variopinto. En Venezuela, lo habitual, trágico, con las noticias cada vez más alarmantes. En Francia, con confrontación televisiva que de forma desafortunada, un periódico ha titulado; “Macron desnuda a Le Pen”, lo que probablemente les traiga disgustos con las radicales feministas. Finalmente, la guinda estrambótica la ha puesto Buckingham Palace, que tuvo a los ingleses en vilo para al final anunciar que don “Felipe de Edimburgo deja los actos oficiales”. Lo hace con sólo 95 años, por tanto, renuncia no solo comprensible, también aconsejable, porque en algún acto oficial le puede dar un yúyu y quedar fatal.

Aquí, hay una noticia que me mosquea cantidad. Esta; “El relevo en el ‘caso 3%’ frustra los contactos con la familia Sumarroca”. Para decirlo más claro, a los presuntos señores Sumarroca, no les ha gustado nada que les cambien los fiscales de cabecera. Dicen ellos solo tratan con los antiguos. Esto es, como mínimo, sospechoso. Aparenta que con los antiguos se llevaban muy bien y estaban de acuerdo en muchas cosas, y que los posibles sustitutos no los van a ‘tratar igual’. Ya estamos acostumbrándonos a que los condenados de la jet, elijan cárcel, celda e incluso menú del día; a que los de determinada familia sigan haciendo negocios mientras se sabe son unos chorizos; a que en tierras de doña Susana se les eche la manta del olvido a ciertas cosillas impresentables, y a que nuestros políticos se dediquen a enfangarse con los casos de corrupción pero sin querer entrar a fondo (no sea que salgan de los suyos), pero… que los investigados elijan al fiscal que los debe investigar, me parece, honradamente, es pasarse tres pueblos. Sigo sin tener clara mi opinión sobre el Fiscal Anticorrupción, pero el saber que a estos co-defraudadores y presuntos defraudadores en potencia, les incomode les cambien los fiscales ‘habituales’, lo veo como un tanto a su favor.

De luchas intestinas de los unos, chorradas mediáticas de los otros y enjuagues presupuestarios de los que mandan, mejor es dejarlo. Al menos ya sabemos lo que (nos) ha costado en efectivo el apoyo peneuvista; 6.000 millones, y manos libres para casi todo, así que mírennos los desvaríos de eso llamado la sociedad actual.

En Trumpolandia, antes Yanquilandia, una pareja ha dejado el listón de la imbecilidad altísimo. Han estado publicado las perrerías que le hacían a su nene, como decirle iba a ser adoptado, romperle a martillazos el cacharro de jugar, vulgo Xbox, o manchar de tinta su habitación para después echarle la culpa, y han conseguido que le quiten la custodia del nene. Creo es poco, los deberían mandar a un psiquiátrico, aunque desde que llegó don Donald al país, este se ha convertido en eso, un inmenso psiquiátrico.

En Málaga, esa deriva cultural y social de pasarse las leyes por los cataplines (o equivalente femenino para no molestar a las de la CUP), sigue haciendo adeptos. Un fulanito al que echaron de una discoteca, lo arregló atropellando al portero. Del asunto del coctel molotov, han trincado autor, que aunque todavía es presunto, ya tiene su defensa montada como majara oficial, y lo más de lo más, en la plaza de la Marina, va a haber un “escenario gastronómico” que va a durar hasta el domingo, y, atención… habrá ¡showcookings¡… ¡Aleluya!

Hasta mañana.      Pepeprado

Pepeprado
Escrito por Pepeprado
De Málaga, España